Empezamos repartiendo lo que otros importaban. Hoy negociamos con la planta, traemos el contenedor y respondemos por cada corte que sale de nuestra cámara.
Imcardecsa arrancó en el año 2000 como un negocio familiar que repartía carne importada por terceros en Guayaquil. Aprendimos el oficio desde el camión: qué se daña, qué se pierde y qué reclama un chef a las siete de la mañana.
En 2007 hicimos la primera importación directa. Desde entonces no revendemos lo que otro trajo: elegimos la planta, negociamos el lote, seguimos el contenedor y lo recibimos en cámara propia. Es más trabajo y menos margen de excusa, y por eso podemos prometer que el corte de esta semana es idéntico al de la anterior.
Un contenedor mal manejado no se nota en la caja. Se nota en el plato.
Por eso controlamos los seis tramos, no solo la ventaNegociamos con la planta de origen, no con un intermediario. El origen, el grado y el precio los controlamos nosotros, y eso llega al costo de tu cocina.
Cámara y flota propias. Registro de temperatura por contenedor y por ruta. Si el dato no cuadra, el producto no sale.
Ventana fija acordada con cada cliente. Si tu cocina abre a las once, la carne llegó antes. Sin llamadas de seguimiento.
Veintiséis años operando sin cambiar de dueño ni de oficio.
Importación directa desde EE. UU., Brasil, Uruguay y Paraguay.
Almacenamiento propio a −18 °C con control por lote.
Unidades propias con termógrafo, sin tercerizar la última milla.

Distribución local en Guayaquil de carne importada por terceros. Un camión, una ruta y una lista de restaurantes.
Primer contenedor propio desde Uruguay. Empieza la relación directa con plantas de origen.
Se deja de alquilar almacenamiento. Control de temperatura y trazabilidad por lote desde la recepción.
Cobertura en Sierra con entrega a 48 horas y ventanas acordadas por cliente.
Última milla sin terceros. Termógrafo por unidad y registro de ruta en cada entrega.
Pedidos, historial, línea de crédito y estado de cuenta en línea, sin depender de una llamada.
Importación de productos de origen animal con inspección y liberación por lote.
Registro vigente de los productos distribuidos en territorio ecuatoriano.
Análisis de peligros y puntos críticos en recepción, almacenamiento y despacho.
Comprobantes autorizados emitidos el mismo día del despacho.
Trazabilidad por lote — cada entrega se puede rastrear hasta la planta de origen, el contenedor y la fecha de faenado.
Llevamos seis años con ellos y no hemos tenido que cambiar la ficha del plato. El ribeye pesa lo que dice que pesa, siempre.
Lo que más valoramos es la ventana de entrega. Llegan antes de que abramos y no tenemos que parar la cocina para recibir.
Cuando hubo problema con un lote, lo cambiaron el mismo día y nos mostraron el registro del contenedor. Eso no lo hace un revendedor.
Un ejecutivo revisa la solicitud y responde en menos de 24 horas hábiles con lista de precios, condiciones de despacho y propuesta de crédito.